Dentro de las diferentes industrias, es común encontrar a mujeres atendiendo puestos de trabajo con la misma eficacia que un hombre. Sin embargo, durante el embarazo el riesgo aumenta, especialmente cuando se labora en un entorno ruidoso.
Como sabemos, cada empresa debe realizar programas de medición con un sonómetro para evitar el daño auditivo a los trabajadores, siendo la gestación una etapa muy importante en la que hay que tomar medidas de seguridad especiales.
🔊 Tipos y niveles de exposición al ruido en el entorno laboral
El ruido laboral puede clasificarse en distintos tipos, dependiendo de su comportamiento y duración:
⚙️ Ruido continuo
Se mantiene estable durante largos periodos, como el generado por maquinaria industrial, motores o sistemas de ventilación.
🔄 Ruido intermitente
Aparece y desaparece en intervalos, como prensas hidráulicas o equipos que operan por ciclos.
💥 Ruido de impacto o impulsivo
Son picos súbitos de alta intensidad, como martillazos, explosiones o disparos industriales.
La intensidad del sonido se mide en decibeles (dB). A partir de ciertos niveles, el riesgo para la salud auditiva aumenta significativamente:
- 60 dB: conversación normal
- 80 dB: recomendación máxima preventiva
- 90 dB: nivel máximo para exposición por jornada laboral de 8 horas
- 95 dB en adelante: puede generar daño auditivo con exposición continua
- 120 dB: umbral del dolor
- 150-155 dB: niveles extremadamente peligrosos incluso en exposiciones breves
Aunque la NOM-011-STPS permite hasta 90 dB(A) en una jornada de 8 horas, diversos organismos de salud recomiendan mantener niveles por debajo de 85 dB como medida preventiva adicional, especialmente durante el embarazo.
En entornos industriales como manufactura, construcción, metalurgia o plantas de producción, es común superar los 85 dB si no existen medidas de control acústico adecuadas.
🩺 Efectos del ruido en la salud de la trabajadora embarazada
La exposición prolongada al ruido no solo afecta al sistema auditivo. También puede provocar estrés crónico, aumento de la presión arterial, alteraciones del sueño, fatiga excesiva y un incremento en los niveles de cortisol.
Durante el embarazo, estos factores pueden agravar molestias propias de la gestación y aumentar el riesgo de complicaciones. Por ejemplo, el estrés fisiológico sostenido puede influir en la salud materna y, de manera indirecta, en el bienestar fetal.
Además, los ruidos intensos pueden generar respuestas de sobresalto frecuentes, lo que incrementa la tensión muscular y cardiovascular.
👶 Efectos del ruido en el desarrollo auditivo del feto
A casi todas las mujeres embarazadas se les ha dicho que los sonidos pueden ser beneficiosos para el feto. Incluso, se ha recomendado escuchar música instrumental para calmar al pequeño que aún vive en el vientre materno.
Sin embargo, muchas mujeres cometen el error de colocar los audífonos directamente en su vientre y subir el volumen, causando daños a sus bebés sin saberlo. Se ha comprobado que los fetos que se exponen durante largos períodos a ruidos intensos tienen mayor riesgo de nacer prematuramente, con menos peso y sufrir algún trastorno de la audición desde su nacimiento.
El oído externo, interno y medio de un feto se desarrolla en la semana 24 de gestación. Una vez formada la cóclea, el oído del feto puede transmitir sonidos a su cerebro para ser procesados. Alrededor de la semana 30, el feto es capaz de responder a los sonidos que provienen de afuera del útero.
Los sonidos son amortiguados por las paredes del útero, la grasa y músculos de la cavidad abdominal, por lo que las ondas sonoras disminuyen, así como su volumen antes de que el feto las escuche.
Aunque el líquido amniótico llena el oído interno del feto -por lo que el tímpano aún no amplificará los sonidos y ruidos agudos- amplifica los sonidos graves.
Las trabajadoras embarazadas que trabajan en entornos ruidosos presentan un riesgo potencial elevado por la exposición prolongada si no existen controles adecuados.
Aunque la NOM establece 90 dB(A) para una jornada de 8 horas, en casos de embarazo se recomienda evaluar individualmente el riesgo y reducir la exposición cuando sea posible.
Cuando se rebasa este rango, el riesgo de afectaciones auditivas fetales aumenta significativamente. Además, de acuerdo con estudios en salud ocupacional, las probabilidades de nacimientos prematuros y con bebés de bajo peso aumentan ante exposiciones crónicas de ruidos de más de 90 dB.
Si bien podemos pensar que con una vez que vayamos a un concierto durante la gestación no pasa nada, los estudios indican que la exposición (aunque sea corta) a sonidos de entre 150 y 155 dB puede ocasionar problemas similares a los mencionados.
📜 Normativas sobre exposición al ruido
En México, la NOM-011-STPS-2001 establece las condiciones de seguridad e higiene en los centros de trabajo donde se genere ruido, determinando los Límites Máximos Permisibles de Exposición (LMPE), los cuales se rigen bajo una relación de tiempo y decibeles:
- 90 dB(A): Límite máximo para una jornada de 8 horas.
- 93 dB(A): Permitido solo por 4 horas.
- 96 dB(A): Permitido por 2 horas.
- 99 dB(A): Límite estricto de 1 hora.
- 102 dB(A): Solo por 30 minutos.
- 105 dB(A): El umbral máximo absoluto, permitido por apenas 15 minutos.
Asimismo, la Ley Federal del Trabajo y la NOM-030-STPS obligan al patrón a identificar, evaluar y controlar los riesgos laborales, incluyendo aquellos que puedan afectar a trabajadoras embarazadas.
A nivel internacional existen normativas que regulan la maternidad en el trabajo. La Resolución N.º 374-2008-TR establece lineamientos específicos sobre prevención de riesgos laborales durante la gestación.
Por su parte, el Pregnant Workers Fairness Act (EE. UU.) refuerza el derecho de las trabajadoras embarazadas a recibir ajustes razonables en sus condiciones laborales cuando exista riesgo para su salud o la del feto.
Estas normativas coinciden en un punto clave: el empleador debe realizar ajustes cuando exista exposición a factores que puedan comprometer la seguridad materno-fetal, incluyendo el ruido excesivo.
🛡️ Cómo prevenir los riesgos del ruido en trabajadoras embarazadas
El control de riesgos auditivos y vibratorios durante el embarazo exige una intervención multidimensional. En esta etapa, la prevención debe basarse en la jerarquía de controles de seguridad: desde la ingeniería hasta las medidas administrativas.
Aquí detallamos cómo estructurar un plan de prevención efectivo que cumpla con los estándares de salud ocupacional más exigentes.
🏭 Evitar ambientes ruidosos
La primera medida preventiva es la reubicación temporal de la trabajadora embarazada a un área con menor exposición sonora cuando los niveles superen los límites recomendados.
También pueden implementarse estrategias como la rotación de turnos, la reducción del tiempo de exposición o el aislamiento acústico de maquinaria para minimizar el tiempo de exposición de la trabajadora gestante.
🎧 Uso de dispositivos de protección auditiva
Cuando no es posible eliminar la fuente de ruido, es indispensable el uso de:
- Tapones auditivos certificados
- Orejeras industriales
- Sistemas de protección auditiva personalizados
Es importante recordar que la protección auditiva protege a la madre, pero no elimina totalmente la transmisión vibratoria hacia el feto, por lo que esta estrategia debe combinarse con medidas de control ambiental.
🧘 Técnicas de distracción y relajación
El estrés amplifica la percepción del ruido. Por ello, técnicas como respiración profunda, pausas activas, espacios de descanso insonorizados o el uso de música suave a volumen moderado pueden ayudar a disminuir la respuesta fisiológica al entorno sonoro.
Sin embargo, estas técnicas pueden ser insuficientes por sí solas si no hay estrategias de control de ruido.
👩⚕️ Consulta médica y apoyo profesional
Ante cualquier duda, la trabajadora embarazada debe consultar con su médico tratante y notificar a su empresa para que se realice una evaluación del puesto.
Un estudio de medición acústica con sonómetro, como parte de un Programa de Conservación Auditiva, permitirá determinar si el entorno cumple con la normativa vigente o requiere ajustes.
💙 Protección de la salud materna frente a la exposición al ruido laboral
Probablemente todas las embarazadas han notado que los ruidos altos o repentinos asustan a sus bebés, causándoles una actividad mayor después del sonido.
Por ello, es muy importante cuidar los oídos de nuestros pequeños desde la gestación e informar en nuestro lugar de trabajo para tomar medidas preventivas que nos alejen de los daños auditivos.
La exposición al ruido laboral en trabajadoras embarazadas debe evaluarse bajo criterios técnicos y normativos. En Comaudi Industrial realizamos estudios de niveles de ruido y programas de control acústico que ayudan a cumplir con la NOM-011-STPS.
Contamos con soluciones para insonorizar cuartos, paneles acústicos, paredes acústicas, audiómetros, lana de roca, tapones para oídos, cabinas insonorizadas y mucho más.
Llámenos y le ayudaremos a implementar un programa integral de medición y control de ruido.

